domingo, 12 de marzo de 2017

Lui Ferreyra


Lui Ferreyra es un pintor mexicano, nacido en 1975, que se graduó en la Universidad de Colorado. Ha desarrollado una técnica que introduce fragmentos geométricos que se unen en complejos campos de colores, todo ello realizado a través de la tradición clásica del óleo sobre lienzo, proporcionando una estética que evoca la era digital de hoy en día. Influenciado por artistas como Egon Schiele, Van Gogh y Richard Diebenkorn, como podemos comprobar en sus maravillosos dibujos.
Desde el comienzo de los años 2000 Lui Ferreyra ha estado trabajando con un estilo de firma fragmentada. Su técnica, que es sin duda la característica más prominente de su trabajo, no debe ser pensada como mero adorno. Hay un doble movimiento en juego aquí. El primer movimiento es corroborado por una matriz geométrica que funciona como superficie: abarca y enfatiza el aspecto de la planitud dentro de una compleja red de formas geométricas, cada una única en sí misma. El segundo movimiento se cumple por el efecto acumulativo de todas las formas que funcionan juntas como un campo de color en el que cada forma contextualiza a otra forma, proporcionando así todo el marcado visual necesario para manifestar una especie de ventana a la que se puede mirar. Superficie y ventana, en y por, como el lenguaje que apunta tanto en el mundo como en sí mismo.
La interacción formal entre la planicidad y la tridimensionalidad en la obra de Ferreyra es manejada por una adhesión a las limitaciones técnicas. Por ejemplo, la calidad de la planitud se logra a través de la dispensación de la gradación, que en la pintura representacional tradicional se utiliza para transmitir el naturalismo o incluso el realismo. En su lugar, las formas sólidas se hacen para golpear de borde a borde a lo largo de los límites lineales entrelazados. Por lo tanto, cualquier efecto hacia la tridimensionalidad se logra por la estanqueidad relativa del patrón de descomposición, tanto en la forma en que la imagen digital depende de puntos por pulgada para obtener resultados de residencia o de alta resolución. En su técnica, Ferreyra busca un medio-feliz en el que la imagen no está ni completamente delineada ni completamente impenetrable. Uno puede elegir morar dentro de la superficie del trabajo, o deslizarse a través del espacio simulado que las formas ayudan a contextualizar. En este sentido, es el espectador quien completa la imagen en su propia mente sintetizando las formas abstractas en un todo cohesivo e inteligible. Un efecto similar fue empleado por los impresionistas durante el siglo XIX. Sin embargo, en lugar de puntillismo pincelada, el trabajo de Ferreyra está imbuido por el carácter digital omnipresente de nuestro propio siglo XXI, una red laberíntica y fragmentada de conectividad.
Fuentes:
Nota: La propiedad intelectual de las imágenes que aparecen en este blog corresponde a sus autores y a quienes éstos las hayan cedido. El único objetivo de este sitio es divulgar el conocimiento de estos pintores, a los que admiro, y que otras personas disfruten contemplando sus obras.












































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