viernes, 27 de julio de 2018

Francisco Pradilla y Ortíz (1848 – 1921)


Nació en Villanueva de Gállego, Zaragoza, el 24 de julio de 1848. Está considerado uno de los máximos exponentes de la pintura histórica española en último cuarto del siglo XIX. Fue así mismo el último de entre todos los grandes maestros que se dedicaron a ese género en el siglo XIX.
Inició su formación en Zaragoza con Mariano Pescador como maestro, que era escenógrafo además de pintor, quien le enseñaría e influiría en sus grandiosas y espectaculares escenas históricas. Posteriormente durante dos años continuó sus estudios en Madrid, en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid y aprendiendo de las obras de los maestros en el Museo del Prado.
En el Museo del Prado se pueden ver: “La reina doña Juana la Loca, recluida en Tordesillas con su hija, la infanta doña Catalina” y “Doña Juana recluida en Tordesillas”, en el Museo del Romanticismo de Madrid.
Obtuvo a Medalla de Honor de la Exposición Nacional de Bellas Artes en 1878 con el cuadro “La reina doña Juana la Loca, recluida en Tordesillas con su hija, la infanta doña Catalina”, hecho que le abriría las puertas del éxito y el reconocimiento en toda España, Francia y el resto de Europa. El lienzo le reportó entre otros galardones: la Medalla de Honor de la Exposición Universal de París de 1878, el título de Caballero de la Legión de Honor Francesa y la Medalla de Honor de la Exposición Universal de Viena de 1882.
En 1880 el Ayuntamiento de Zaragoza le encargó dos cuadros, “Alfonso I el Batallador” y “Alfonso X el Sabio”.
Obtendría otro importante éxito con “La Rendición de Granada”, de 1882, otra de sus obras monumentales, que le fue encargada por el Senado español y con el que se le concedió la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica, y obtuvo el Primer Premio en la Exposición de Múnich de 1893.
Durante un corto espacio de tiempo fue Director de la Real Academia de España en Roma, cargo al que renunció por la enorme burocracia que le agobiaba y quitaba tiempo para pintar.
En 1894 fue nombrado académico de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando; miembro del Instituto Francés, correspondiente de la Sociedad de Artistas franceses y miembro de la Academia de París. En 1896, a la muerte de Palmaroli, fue nombrado director del Museo del Prado.
Además de sus grandes temas históricos pintó gran cantidad de escenas costumbristas, personajes populares y paisajes. Una de las mejores de estas escenas de género, “Lavanderas gallegas”, se puede ver en el Museo Carmen Thyssen de Málaga.
Era tal su fama y prestigio que las clases altas y aristocracia madrileña, le solicitaban para decorar sus grandes casas o palacetes y pintar sus retratos.
Murió en Madrid el 1 de noviembre de 1921.
Fuentes:
Nota: La propiedad intelectual de las imágenes que aparecen en este blog corresponde a sus autores y a quienes éstos las hayan cedido. El único objetivo de este sitio es divulgar el conocimiento de estos pintores, a los que admiro, y que otras personas disfruten contemplando sus obras.













































No hay comentarios:

Publicar un comentario

Puedes añadir aquí tu comentario