miércoles, 31 de agosto de 2016

Charles Vickery (1913-1998)


Muy respetado por otros artistas y venerado por miles de coleccionistas, Charles Vickery nos ha impresionado con sus cuadros dramáticos y nos cautivó con su actitud humilde. Aunque murió en septiembre de 1998 a la edad de 85 años, podemos mirar hacia atrás con orgullo por la extraordinaria carrera de un hombre extraordinario.
Vickery muy conocido por su capacidad para pintar los infinitos estados de ánimo del agua. Pero lo inexplicable es cómo este talento y pasión por la mar podrían venir de un hombre que vivía tan lejos de ella.
Exploró muchos tipos diferentes de temas desde el principio. Nacido en Hinsdale, Illinois en 1913, su talento era evidente a una edad temprana, y trabajó duro en su desarrollo.
Pero las cosas tomaron un camino decididamente diferente cuando, justo después de la secundaria, descubrió la obra de algunos artistas a los que más tarde se refiere como "los viejos profesionales", maestros como Winslow Homer, Montague Dawson, y Frederick Waugh.
Según Vickery, eran algunos de los primeros artistas en romper con la tiranía de la "escuela de salsa marrón" del arte marino. Se quedó cautivado con su trabajo, y estaba decidido a aprender sus técnicas y estudiar su uso del color.
Más tarde estudió en el Instituto de Arte de Chicago y la Academia Americana de bellas artes, pero a menudo se le atribuye el lago Michigan como su mayor instructor. La inspiración que facilitó y las lecciones que le enseñó eran mucho más significativas para él que el estudio de los fundamentos.
A Vickery encantaba dibujar en la orilla del lago de Chicago, las dunas de Indiana, y en un buen número de sitios favoritos a lo largo de la costa este. Creía que observación constante del sujeto es tan esencial para el artista experimentado como lo es para el principiante. "El ir a la fuente" era absolutamente crítico. Capturar la esencia elusiva del mar no es algo que puede hacer al ver las fotografías.
"El movimiento es la cosa", dijo Vickery. "El viento puede crear un drama repentino en todo el tiempo que se necesita para abrir y cerrar los ojos. Para él, el reto consistía en respetar la interacción constante de la naturaleza: el sol, el cielo, el viento y el agua todos trabajando juntos. Con esto en mente, siempre se consideró un estudiante.
Fuentes:
Nota: La propiedad intelectual de las imágenes que aparecen en este blog corresponde a sus autores y a quienes éstos las hayan cedido. El único objetivo de este sitio es divulgar el conocimiento de estos pintores, a los que admiro, y que otras personas disfruten contemplando sus obras.





































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